En mi práctica, la causa más frecuente de pérdida parcial o total de una oreja es la mordedura, ya sea humana o de perro, el accidente de tránsito y la infección luego de la perforación de piel y cartílago para colocar un aro (condritis).
La regla que guía este tipo de reconstrucción ha sido establecida por Firmin. Si la falta es de menos de 1/4 de oreja y menos de dos planos (refiriéndose a la tridimensión), la reconstrucción con cartílago de la propia oreja es posible. Ahora bien, si es más de 1/4 o involucra más de 2 planos, tendrá que utilizarse cartílago costal. A continuación veremos algunos ejemplos: